28 abr. 2010

Rage



Hay normas que rigen el convivir entre personas: entrar saludando, pedir porfavor, decir gracias y sonreir. El respeto es básico en cualquier relación interpersonal. Estoy de acuerdo con que deban existir ciertos criterios que amenicen el contacto humano.

Creo que a todos nos ha pasado que hay días en los que uno no está para "delicadezas", no porque queramos ser groseros (y cualquiera que me conoce sabe que soy de lo más diplómatico) sino porque simplemente hay demasiado en la cabeza como para preocuparse de "quedar bien". A todos nos importa (en diferentes grados)la imagen que proyectamos hacia los demás, no tengo ningún comentario al respecto, sólo propongo que UNA vez en la vida rompamos las convenciones del "buen vivir" y zaquemos todo lo que hay adentro, dejemos que hablen las vísceras..

"No tengo porque sonreirte", "No tengo porqué saludarte", "No tengo porqué escucharte", "No me importa lo que tengas que decir", "Te quiero, pero NO te soporto todo el tiempo", "No quiero estar aquí", "¿Por qué me sonries?", "¿Quién te crees para hacerme esperar?", "No me importa lo que hiciste el fin de semana", "Estoy emputado, no quiero hablar", "No nos vamos ver, ni mañana ni nunca", "¿Para qué quieres contactarme", "¿Por qué te crees tan importante?", "Ya no me importas, entiéndelo", "No te debo explicaciones", "No espero nada de tí, asi que tú tampoco esperes"...

Vomitar en la cara es una falta de educación, pero de vez en cuando pienso que hay que dejar los modales, dejar las indirectas, los sarcasmos a escondidas y decirnos en la cara lo que los molesta de los otros y más importante aún, decirnos frente al espejo lo que nos molesta de nosotros mismos.

16 abr. 2010

¿Mi Generación?



Ayer conversaba sobre lo dificil que se ha vuelto encontrar oportunidades de trabajo, tanto si tienes una carrera convencional o una que por lo general no es muy conocida en el medio. Me puse a pensar en esto de ser "joven" en la sociedad actual. Pensemos en todos los que en el momento tenemos entre 20 y 35 años; somos la juventud actual, cada uno busca una forma de salir adelante, de alcanzar ciertos sueños, ciertos ideales que hemos construído a lo largo de nuestras vidas. Sin importar el campo laboral al que aspiremos, sin importar nuestra historia particular, parecería que esa búsqueda es lo que nos une como jovenes... ¿estaré equivocado?

Conforme pasan los años, me he dado cuenta de que el futuro extrañamente se ha vuelto poco esperanzador, si vemos el cuadro GLOBAL de la situación del mundo. Reconozco que hay gente que le está yendo de maravilla y estoy feliz por ellos, pero algo que hay que reconocer es que nuestra "generación" está marcada por dos eventos de los cuales simplemente NO podemos hacernos los desentendidos.

En primer lugar, la reseción mundial. Increíble ver cómo las grandes empresas del mundo han estado tambaleándose, los bancos quiebran, desempleo mundial, los sectores más sensibles de la sociedad están en crisis. Esto no es nuevo, pero sin embargo creo que en este momento, más que nunca, la repartición de riquezas en el mundo es tan desigual que simplemente ya no hay cómo ver de lejos las injusticia de la pobreza. El capitalismo se está cayendo, no es una caída rápida, es lenta y dolorosa y nuestra generación será NO la que tendrá que surgir del cambio, sino la que tendrá que ver el colapso de TODO lo que la sociedad prometía antes de acabar el milenio.

En segundo lugar, el cambio climático. Desde hace muchas décadas a la humanidad se le ha advertido de la catástrofe ambiental que SE VEÍA VENIR, por culpa de los abusos en contra de la naturaleza. El desastre es ya inminente, lo vemos todos los días, la Tierra no DA MÁS y temo por las inminentes consecuencias que tendremos que ver en un futuro menos que próximo. Qué responsabilidad tan grande, ser ante los ojos de la Historia (sí, con mayúscula) la generación QUE NO PUDO HACER NADA para evitar el colapso global, que ya esta altura (discúlpenme si les parezco pesimista) es ya irreversible.

Son tiempos de crisis. A parte de todo hay que lidear que con la humanidad misma: el cinismo, la apatía, la deshumanización; parece que la única forma de ser parte de la sociedad es metiéndose de relleno en sus engranajes o juzgándola desde afuera, pero ¿hasta cuándo se puede ser un outsider?

Lo más terrible sería renunciar a la esperanza. Es a lo que me enfrento, cada vez desconfío más de mí mismo, los sueños que alguna vez construí ahora los cuestiono y me doy cuenta de que quizá estaba escupiendo demasiado alto. Yo sí pensaba que podría vivir haciendo lo que me gusta, que mis amigos algún día alcanzarían todos sus sueños, que la sociedad cambiaría, que al fin se establecería una consciencia ecológica, en fin, pensaba que el mundo aún podría mejorar.

Pienso en mis sobrinos, no quiero ni imaginar en cómo será el panorama de aquí en 15 años, cuando estén sentados en su habitación, en la misma posición en la que yo me encuentro. No hay nada más terrible que la incertidumbre y como nunca el destino del hombre es más que incierto.


Ilustración por Ben Heine

12 abr. 2010

* Dirty Boots




*Fotos por chopán
*Rockabilly / Punk / PutaNroll

5 abr. 2010

* Kurt Donal Cobain - 16


Cinco de abril. 16 años de la muerte de Kurt Cobain. El legado musical de Nirvana se mantiene intacto. La influencia de este personaje en la vida de muchos (incluyéndome) es incalculable. ¿Por qué él?, es lo que me pregunto ahora que estoy por cumplir 24 años y que sin duda mi perspectiva del mundo ha cambiado conciderablemente desde que tengo 16, edad en la que comía y respiraba Nirvana. El suicidio afecta a las personas de maneras diferentes. El identificarse con Cobain, incluso el llegar a admirarlo es inevitable cuando sientes que el mundo pesa demasiado.

Hoy recuerdo a este hombre, al que obviamente nunca conocí aunque su música marcó mi vida, y no pienso hoy tanto en su condición como martir del grunge, o como músico incomprendido, o como voz de una generación, sino que lo veo como un padre de familia, atormentado por sus demonios, que decidió de manera infame terminar con su vida abandonando a su hija y dejándola marcada con un estigma en la frente.

¿Por qué admirar el suicidio de Cobain?, no encuentro una razón sólida en este momento. Con el pasar de los años siento la misma conección con su música pero ya no lo veo como un ídolo, incluso siento que la sobre admiración de esta y otras generaciones venideras con su suicidio es altamente cuestionable. En fin, ¿qué se yo?... quizá ya no soy el mismo tipo atormentado que escuchaba Nirvana en su esquina con las luces apagadas, quizá he comprendido que el suicidio es violencia y por lo tanto es injustificable, quizá he crecido un poco, o quizá simplemente me he vuelto tan cínico y crítico que todo lo que alguna vez creía simplemente ha perdido valor.

En fin, hoy levanto una botella por Cobain, no por su muerte, sino por su vida, su influencia y por todas las veces que su espectro y su música me acompañaron en las épocas más oscuras y caóticas de mi vida.

Haz Click- fotos raras de Cobain